Lo que me gusta de Eilen Jewell es su actitud que no trata de convencer a nadie a cada disco, en cada paso se denota su amor por los estilos que recorren sus canciones, si sigues sus newsletters te das cuenta de su pasión, porque a simple vista parece que aparezca cada par de años con una novedad, y en realidad no para de rodar, de cantar donde le dejen y colaborar donde se le pida, siempre por delante con este aprecio por los sonidos tradicionales que le vienen desde sus años de adolescencia, con 14 años cogió su primera guitarra y directamente se puso a escribir canciones y a tocar en los mercados de agricultores, locales y bares.
Y lo que comenzó como una carrera prometedora se ha ido confirmando poco a poco con sus siguientes largos: "Letters From Sinners & Strangers" apuntaba maneras, pero "Sea of Tears" ya es fantástico, junto al disco homenaje "Butcher Holler: A Tribute To Loretta Lynn" que es una joya no muy valorada pero que sabe a gloria, es Eilen en estado puro aprendiendo de una de las grandes, cogiendo canciones pretéritas y haciéndolas hablar en su lenguaje, para mí ese disco marcó una línea divisoria, de cantautora prometedora a artista completa y total.

Con puñales de amores acabados y clavados en su espalda continúa su recorrido por los bajos fondos del alma con una banda sonora perfecta "That 's Where I'ma Going", y la pedal te atravesará el corazón en las baladas "Santa Fe" y "Over Again", la torch song sentida de "Only One" le acerca en intención a Billie Holiday, y es que en este disco más que interpretar la Jewell emociona con la verdad de sus lamentos. No puede pasar desapercibido su acercamiento al country con la maravilla acústica entre violines de "Reckless" y una canción como "Long Road" por la que mataría Emmylou Harris. Pero no todo son baladas ni se limita Eilen a llorar sus desgracias, sus desengaños pasan a venganza cuando sube el ritmo y se saca de la manga auténticas maravillas, la ya comentada que da título al disco por ejemplo y como "Bang Bang Bang" y "Warning Signs", con una banda muy versátil que le permite planear sin esfuerzo abarcando todos los estilos imaginables con pedigrí americano en una especie de cápsula del tiempo de la música popular, y así la clase y la elegancia siguen hasta el final con "Home To Me" que te deja la miel en los labios, y tal como comenzó acaba con la desenfadada "Kalimotxo", un simpático instrumental surf que nos saca del sueño oscuro del disco al tiempo que nos invita a sumergirnos de nuevo.
La nieta que le hubiera gustado tener a Patsy Cline y la hija no reconocida de Johnny Cash y Loretta Lynn, o quizás fue Dusty Springfield? con la habilidad de pasar de las cadencias más íntimas en formato folk noir, a rockabillies trepidantes y surf, con su especial toque de Chicago blues, con sonoridades jazz que huelen a humo y a club de madrugada, y a garaje rock sixties sin adulterar, tampoco se deja de lado el country de corte más clásico, ni el primitivo rythm'n'blues, con el southern-soul por el sentimiento de desengaño amoroso que recorre todo el disco. Arreglos que surgen del espíritu de cada canción, riffs sucios de saxo, hammonds y guitarras afiladas conviven con violines, steel guitars y excelentes armonías vocales. Un disco que te pasea por el lado más oscuro del amor. Imprescindible.
La European Tour 2015 de Eilen Jewell está a punto de llegar a nuestro país, no te pierdas a una de las grandes damas americanas del momento, consulta las fechas en este link: http://goo.gl/AQWWCy.
Publicado originalmente en valenciano en NO SÉ VIURE SENSE ROCK
http://www.noseviuresenserock.com/2015/10/eilen-jewel-queen-of-minor-key-2011.html
http://www.noseviuresenserock.com/2015/10/eilen-jewel-queen-of-minor-key-2011.html
Pues 100% de acuerdo. si es la sencillez lo que atrae de eileen. asi sin que se haga notar como a hurtadillas crea sensacionales discos.
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