Bruce Springsteen - The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle (1973)


El tiempo le ha dado un encanto irresistible e irrepetible, combinación fluida de folk, blues, rhtyhm and blues, jazz y soul...

Ya tardaba en dejar caer por aquí a Bruce Springsteen, uno de los artistas que mÔs me han marcado, me atrevería a decir que ademÔs de su música, también en un plano emocional, siempre seremos un puñado considerable de feligreses quienes afirmaremos con devoción que nos salvó la vida en un determinado momento de Ônimo renqueante. A través de sus canciones Bruce dignificó y glorificó como pocos la clase media-baja, aireó algunas de las miserias que arrastramos como supuestos seres sociales hasta el punto de convertir nuestras vidas anónimas en ejemplos heróicos de la cotidianidad, también en motivo de celebración, rasgo por el que es mayormente conocido. Hoy plantéo un viaje diferente anterior a su éxito, su adiós al Asbury Park canalla y bohemio, y a todo ese universo mítico de personajes de fÔbula indestructibles y eternos de la vida nocturna al amparo de la Jersey Shore, contenidos todos en The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle, justo momentos antes que "Born To Run" les quitara su condición localista y les llevara a un plano universal.

A lo largo de mi vida he leĆ­do crĆ­ticas de toda Ć­ndole, mayormente suele decirse que no habĆ­a definido su sonido, o que sonaba disperso y poco enfocado, bendita dispersión!. Por otra partela parroquia springsteeniana mĆ”s sectaria no suele contemplar esta formación como digna de llevar el nombre de la E Street Band puesto que Little Steven, Roy Bittan y Max Weinberg aĆŗn no se encontraban entre sus filas. AsĆ­ que llamadlo madurez, crisis prematura de los cuarenta o como querĆ”is, pero confieso que con los aƱos he ido valorando mucho mĆ”s este canto al hedonismo y a la vida canalla de Asbury Park, ayudado, todo sea dicho, por el concierto en Hammersmith Odeon del '75 en Londres que acompaƱaba la edición 30 aniversario de Born To Run. La versión que se arreó de Kitty's Back con una pequeƱa porción del Moondance de Van Morrison, incluso mezclar su E Street Shuffle con el Have A Party de Sam Cooke, me hicieron ver la luz. Un disco que ademĆ”s deberĆ­a aparecer con mĆ”s frecuencia en las listas de mejores directos del rock del mundo mundial, merecerĆ­a una reseƱa para Ć©l solo. 

Pero vamos al disco. Existe una primera línea divisoria entre sus dos primeros discos y el mega-éxito Born To Run, sé que hay otras líneas divisorias a lo largo de su discografía pero ahora no vienen al caso, este simple hecho me fascina tanto que suele ser un pensamiento recurrente entre mis neuras musicales internas del día a día, y siempre llego a la misma conclusión clara y concisa, que junto a The River, y en contraposición al control extremo del sonido del Darkness On The Edge Of Town, éste es uno de los discos mÔs frescos y fluidos de su discografía, la banda suena libre de ataduras conceptuales, engrasada y excelsa, mÔs protagonista que mero instrumento a utilizar.



Garry tĆ­o, ¿no podĆ­as esperar a rascarte en otro momento?
Una de las claves importantes es David Sancious y el jazz, ambos elementos dejarían de existir a partir de Born to Run, Sancious de manera radical, y el jazz en rÔpida progresión exponencialmente con la última intervención de los hermanos Brecker y la consiguiente huída existencial de Bad Scooter desde los callejones hacia la oscuridad. En los interludios de los shows Sancious deleitaba al respetable con piezas de Thelonious Monk, lo suyo era el jazz a todas luces. Con su marcha Bruce perdió parte importante de su sonido, y con ésto no quiero decir que Roy Bittan sea peor, ni mucho menos, pero es muy diferente, Bittan es de corte mÔs clÔsico, zapatos y perfume caros paseÔndose por un club de golf, Bittan creaba bandas sonoras, y Sancious transpiraba jazz con su camisa entre abierta y el olor a humo de club, su participación en este disco parece mÔs bien un trabajo de contención, de hecho se largó para iniciar una carrera en solitario, cosa que hay que agradecer en última instancia para beneficio de la longevidad de una banda a la que interesaba mÔs la sumisión de Bittan. Ahí quedó la serenata a New York para la posteridad, canción que sitúo entre las diez mejores del artista. AdemÔs el nombre de la banda lo sacó Bruce de la calle donde vivía Sancious, con eso lo digo todo. Para mÔs señas marcad en el buscador de turno su nombre y alucinad con su carrera y colaboraciones, creo que hizo bien marchÔndose de la E Street Band, al final uno tiene que hacer lo que le pide el cuerpo.

Hay otros elementos únicos en este disco que jamÔs volverían, uno me viene representado de manera un tanto mitológica con los coros rutilantes y los ritmos funkies que dibujan a una comunidad de ficción en plena E Street, danzando, cantando, disfrutando del éxito relativo de Bruce, otro elemento es Asbury Park, ecosistema natural en sus últimos momentos de explendor, si es que quedaba algo antes de expirar hacia el olvido de las políticas de infrastructuras locales y de un turismo cada vez mÔs global. New York le abría las puertas al Boss.


Bruce desafiaba de nuevo a la empresa que lo habĆ­a contratado, siete canciones casi todas de largo minutaje y sin ningĆŗn single potencial, la CBS reaccionó despidiendo a Clive Davis de la compaƱƭa, su mĆ”ximo defensor, y por tanto la posibilidad de un tercer trabajo se iba esfumando poco a poco. Sólo sus conciertos intensos y apoteósicos mantenĆ­an el interĆ©s de los enteradillos que veĆ­an en Ć©l un potencial por encima de la media, no habĆ­a nada igual pisando los escenarios de clubs y auditorios en el 74 frente a los shows de escasos cincuenta y cinco minutos de duración que solĆ­an ofrecer casi todas las bandas, Springsteen empezaba a estirar el setlist hasta casi tres horas, el boca a boca hizo el resto, junto con la famosa reseƱa de Jon Landau. Vamos al trapo con las canciones. 

"Vuelan chispas por la calle E, cuando los chicos profetas caminan apuestos y ardientes las almas de todas las muchachitas se debilitan." todo un truhÔn. The E Street Shuffle, el baile de la calle E. Para quien no lo sepa esta canción estÔ basada en Monkey Time de Major Lance, los mods sabrÔn quien es, los Small Faces se hubieran llevado muy bien con Bruce de haber podido cruzar el charco. Tuvo bastante éxito en los 60 en la costa de Jersey y ademÔs inspiró a toda la generación del Nothern Soul en Inglaterra con su manera especial de bailar, 'sr.Yorke, aprenda de un maestro'. El plagio fue perpetrado con premeditación y alevosía, es algo que Springsteen no esconde. Con esta canción retrató una comunidad de ficción basÔndose en su experiencia y su estilo de vida al borde de la extinción, y como en Spirit in the Night, intentaba mitificar aquellos personajes mitad reales, mitad imaginados, ademÔs pretendía lo mismo que Lance, patentar un baile sin unos pasos específicos con el que poder levantarse y acostarse para hacer el día a día mÔs llevadero... idas de olla de Bruce. La química de la banda queda patente en una parte instrumental brillante, y esos coros... un West Side Story suburbial.

"¿OĆ­ste que los polis finalmente detuvieron a Madame Marie por adivinar el futuro mejor que ellos? Para mĆ­, esa vida del paseo marĆ­timo se acabó y tĆŗ tambiĆ©n deberĆ­as abandonarla" 4th of July, Asbury Park (Sandy), la parte de Danny Federici con el acordeón es de fantasĆ­a marinera, pinta la costa y el paseo marĆ­timo en tonos pastel en los largos paseos hasta la caĆ­da de la tarde esperando la suntuosa noche. Esta canción es la carta de despedida que Bruce escribió a Asbury Park en su nuevo apartemento de Bradley Beach. Se despedĆ­a de una etapa de su vida, de las chicas que conoció en las noches de farra, del Upstage que cerraba sus puertas, el paisaje cambiaba a pasos agigantados hacĆ­a el vacĆ­o. Y Sandy su primer amor, metĆ”fora del fin de una Ć©poca, bonita es un adjetivo cursi, pero lo es y se queda corto.


"Desde que Kitty se marchó con Big Pretty las cosas han ido realmente mal, aquí la cosa estÔ difícil desde que los jóvenes petimetres se entrometieron". Kitty's Back representa como pocas sus origenes en la música, todo el jazz-rock y el blues de sus primeras bandas, resumen de su pasado para mostrar a quienes le veían por primera vez en directo, una canción para dejar exahustos a los presentes. Este sonido fue parte del que se perdió a partir del siguiente Ôlbum, nunca mÔs las canciones de estudio de Bruce volverían a sonar como ésta. La extensión de Spirit in the night, Jack Knife, Catlong, Kitty, Big Pretty, todos ellos cabalgan juntos por última vez por las calles de Asbury Park. La versión del 75 en el Hammersmith Odeon... chapeau.

"Y la noria gira y gira como si no fuera a detenerse nunca y el jefe del circo se inclina y susurra al oĆ­do de un niƱo 'Oye, hijo, ¿quieres probar en la carpa?' Todos a bordo, Nebraska es nuestra próxima parada" Le sigue Wild Billy's Circus Story, esta canción no ha sido nada valorada, ni por sus fans fans, ni por el propio Bruce, para mi es un caramelo, ahora una de mis preferidas, aires dylanitas, banda de pueblo, por otra parte es muy kinks. Narra los recuerdos del circo que visitaba Freehold en su infancia y la impresión que le produjo, es la visión de un niƱo sobre una vida diferente a la vida normal en un pueblo cualquiera, una vida que nadie contemplaba como vĆ”lida, aunque dentro de aquel niƱo algo se removió, la Ćŗltima pregunta que invita al niƱo muestra la conexión de aquella vida de circo con la vida de las giras de Bruce. 

Madame Marie le avisó
"Jane la PuertorriqueƱa ¿Me dirĆ”s cómo te llamas? Quiero llevarte al otro lado de la ciudad donde el paraĆ­so no estĆ” tan concurrido. HabrĆ” movida allĆ” abajo en Shanty Lane esta noche. Todos los maricas con tacones dorados en una autĆ©ntica pelea de putas cogen sus 38 y dan un beso de despedida a sus chicas" Incident on 57th Street es una de las odiseas urbanas mejor contadas de su carrera, con esta balada reinventó a Romeo y Julieta, si decĆ­a adiós a Asbury Park a travĆ©s de Sandy, de reojo miraba a la gran ciudad que le abrĆ­a las puertas, imaginaba la vida callejera en los suburbios con un romanticismo exacerbado, un nuevo paisaje romĆ”ntico y crudo para Jane y Johnny que adoptaban diferentes nombres aunque ya aparecieron en Greetings. Los hispanos, el crimen, y al final la senda de los amantes que lleva a Jane la puertorriqueƱa y a Johnny el espaƱol a la promise land. FĆ­sicamente Bruce nunca habĆ­a vivido aquel ambiente marginal de New York, pero su espĆ­ritu siempre tuvo fijación por las clases marginales y los perdedores, abrĆ­a a los personajes un nuevo camino hacia la redención.

"Así que, Rosie, sal esta noche, nena, sal esta noche. Las ventanas son para los tramposos. Las chimeneas para los pobres. Los armarios son para los colgados. Los ganadores usan la puerta. Así que, úsala, Rosie, para eso estÔ" En Rosalita (Come Out Tonight) Bruce presenta el motivo principal de Thunder Road, podría haber sido la primera canción de Born to Run, festiva y rebosante de muy buen humor. Al igual que Kitty's Back y The E Street Shuffle estaban hechas para dejar exahustos a los asistentes, durante muchos años cerró sus conciertos, la banda lo pone todo en el asador. Su autobiografía continuaba en esta huída hacia adelante a partir de donde la dejó en Growin' Up.

el sonido de la E Street Shuffle
"...sĆ­ soy un chico joven y hablo muy alto, sĆ­, nena, camino muy orgulloso de ti. AsĆ­ que sacĆŗdetelo de encima, sacĆŗdete tu vida callejera sacĆŗdete tu vida de ciudad y engĆ”nchate al tren, engĆ”nchate al tren nocturno" Una de las cosas que hace este disco el mĆ”s especial de toda su carrera es New York City Serenade. Sólo por esta canción todo el mundo deberĆ­a tenerlo, preferiblemente en vinilo que es como mejor suena mientras no se reedite a todo lujo. AquĆ­ es donde Sancious pone los colores al lienzo, dibuja Manhattan y Broadway, te hace desear coger ese tren al ritmo del gospel y quemar los cubos de basura de los callejones, esperar al dealer que le paso la mejor mierda a Lou Reed para chutarte en vena el jazz de los antros de la avenida. Esta mĆŗsica deberĆ­a decorar el cielo del Manhattan de Woody Allen, en un mĆ”gico lugar entre Coney Island Baby y la mĆŗsica de Gershwim. El piano abre el zoom mirando a los altos rascacielos que se divisan a lo lejos, y mientras se acerca entre el trĆ”fico los acordes de jazz hablan de una ciudad que te acoje y te abre sus puertas, suena la guitarra del chico de pueblo que pisa por fin el asfalto, se despide de su pasado con ese saxo agridulce, atrĆ”s queda la Jersey Shore.

Bruce confesó años mÔs tarde que su intención fue crear unas canciones que sirvieran de base para mostrar la valía de los músicos que le acompañaban, y consiguió lo mÔs complicado, registrarlo en disco. Pero los primeros años 70 fueron realmente prolíficos y el interés del público y los diales no dejaba espacio a un nuevo artista vendido como nuevo Dylan, por tanto siguió los pasos de su predecesor, buenas críticas y poco éxito. El tiempo le ha dado un encanto irresistible e irrepetible a The Wild, The Innocent & The E Street Shuffle, combinación fluida de folk, blues, rhtyhm and blues, jazz y soul, el espíritu del Astral Weeks de Van Morrison se presenta descarado y festivo, un disco de los que se disfruta mucho mÔs en vinilo, un Back To Vinyl en toda regla. El presente disco no tiene momento bajo, puntuación mÔxima, un disco incontestable.

Comentarios

  1. Debo decir que junto a Darkness, este es el disco que mas me apetece poner de su santidad en los ultimos aƱos. La perfeccion y limpieza actuales me asustan ... Gracias por los detalles E Street que desconocia. Saludos,

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  2. Teniendo en cuenta que me enganché a Bruce cuando triunfaba con "Born In The USA", así que cuando me pasaron este disco me fue difícil la escucha. Ahora lo veo como una pieza lógica y esencial en la historia musical del boss. Por cierto que me encanta ese concierto del 75 en el Hammersmith, pura mitología rock. Saludos

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