Los Lobos - Kiko (1992)

...el disco que quedará para la posteridad como su obra maestra. Estas canciones son mucho más que la mezcolanza total del folclore chicano con los estilos de cuna americana, pués lograron uno de las mejores obras del rock de las últimas décadas.

Como la gran mayoría de mortales conocí a Los Lobos por la versión de La Bamba aparecida en el biopic de Ritchie Valens, la banda sonora me descubrió además a Brian Setzer y a los Stray Cats, también a Bo Didley, a Budy Holly. El biopic no era para echar cohetes pero si lo suficientemente digno como para dejar constancia de la gran gesta que supuso meter un hit de habla hispana en las listas de ventas superando esa gran barrera que siempre fue la white america. A confesar, de entrada, que me costó superar y encajarles más allá de La Bamba, y más después de ser víctima del momento pachangueo en bares y pubs, prejuicio que fue extirpado de cuajo el día que escuché la versión del What's Going On del concierto Live At Fillmore, joer compadres!, yo sé que Marvin Gaye es la divinidad y no se toca, pero hay que ser grande para encarar con tal feeling y perfección un himno como éste, en aquel momento conectaron con el sentimiento primario más allá de hacer un simple homenaje, su interpretación encontró en este directo la única vía posible entre el soul y su esencia working class de hijos de emigrantes, con pocas posibilidades, como muchos otros, de sobrepasar el hervidero cultural del este de Los Ángeles, no tenemos que olvidar que no sólo la población afro-americana sufrió la discriminación, americanos de otras procedencias también la sufrieron y la padecieron con creces con el agravante de ser mucho más minoritarias, aún me deja cartón-piedra cada vez que la escucho.

Los Lobos entre naranjos
Y es que con Los Lobos hay que tener presentes varias consideraciones, primero que llevan desde el año 76, que aún siguen en activo, además hace pocos años se marcaron un Tin Can Trust (2010) de caerse de espaldas y que por ejemplo Dylan (entre muchas otras figuras consagradas) ve en David Hidalgo un aliado con el que hablar en terminos musicales de tú a tú. Su historia musical merece ser contada como gran gesta, una regresión/avance desde sus influencias básicamente americanas hacia su propia tradición, de tocar en todos los sitios donde una banda de sus características pudiera tocar, bodas, bautizos y comuniones, y pasando de banda de culto a despiporre super-ventas, reinvención a parte, aquí. Así que no me quedaré sin poner la mano en el fuego y afirmar que cuando se habla de alt-country y roots rock, fijaros lo que os digo, esta gente ya tenía mucho oficio antes de que hicieran acto de presencia bandas como Wilco, Jayhawks, y/o cualquier grupo que queráis nombrarme dentro de toda esta mandanga de raíces y tal.

Ojo con su discografía, sus notas oscilan todas entre el notable y el sobresaliente. Mi intención principal era introducir a Los Lobos con How Will The Wolf Survive?, su primer gran disco producido por T. Bone Burnett, incluso su poco valorado La Pistola Y El Corazón, artefacto que intentaba aprovechar el éxito de La Bamba para maquinar una especie de vuelta a las raíces más puras, que por supuesto logran con sobresaliente aunque en su día se valorara a la baja en el contexto de las tendencias rock, también hubiera lucido muy bien The Neighborhood por eso del apoyo de John Hiatt y Levon Helm, pero sin lugar a dudas es Kiko la obra maestra a reivindicar siempre que se tercie, además de por todas las bondades indicadas hasta la presente línea, por ser una obra perfecta en su concepción, producción (de Mitchell Froom), instrumentación y composiciones, una puesta de largo trabajada al detalle y de la que desde la primera escucha se sabe que nunca dejará de sonar bien por mucho que pasen los años.

Pero nada más lejos que abusar del tiempo del respetable, pues se podría hacer aquí eterno el comentario canción a canción (16 canciones), destaco pués Dream In Blue, una buena carta de presentación, donde están todos los elementos que hacen de Kiko un gran disco, la conjugación perfecta de dos tradiciones distintas pero contiguas. Wake Up Dolores es para todos aquellos que piensan que las banderas de la vanguardia alt-country estaban por llegar, patrones tan reconocibles como dispares se dan cita en esta canción con ritmo marcadamente mejicano, Kiko and the Lavender Moon es el centro neurálgico del disco, su canción más celebrada y con razón, el acordeón y el teclado tejen junto a la percusión una nube sonora de ensoñación con halo mágico y retro, excelencia total. Otra de las razones que hacen grande Kiko es la manera de llevar al oyente a su terreno, ejemplo, nunca pensé que una cumbia podría llegar a ser una de mis canciones preferidas ever, y ahí está la fabulosa Saint Behind The Glass, mirad que es la menos americana del paquete y no por ello carece del brillo especial y atractivo. Y Oh!!... la delicia de Arizona Skies que imagino en un universo próximo y paralelo a la BSO de Pat Garrett (Dylan/McGuinn). Y que levante la mano quien se acuerde de la genialidad del King Of America de Costello con Reva's House. Pero ojo que en este disco también hay rock americano de muchos kilates, ahí está Whiskey Trail. Y Peace que se podría haber quedado en canción folk acústica y ya sería grandiosa, pero Los Lobos la llevan más allá, le dan un punto funky con un juego de guitarras de fíjate bien y ojo al dato a lo que están haciendo Hidalgo y Rosas, como en casi todo el disco. Cierra Rio de Tenampa, una especie de Sg Peppers chicano, la venganza total hecha canción donde viene representada una tradición muy rica en matices que finalmente se impone a las sonoridades americanas que abraza.

Los Lobos son una banda de largo recorrido que han ido siempre con paso firme, y aunque han conocido las mieles del éxito con el mega-hit La Bamba y han padecido el ostracismo del gran público (rockero), no ha influido para nada en su manera de entender el rock y la música en general, con gran oficio y honestidad brutal. Van para 20 Lp's editados desde su aparición hasta nuestros días, son casi 40 años a un alto nivel, es el típico grupo que el día que no estén muchos les lloraran mientras se arrepienten de no haberlos escuchado como debe. Y Kiko es un clásico que hay que escuchar si es que el rock te gusta de verdad, su música va mucho más allá del simple hecho exótico de su condición chicana o de una fusión de estilos, la banda logra reinventar las bases de su música y modernizan su raíz folk, la hacen sonar atractiva, el tex-mex, la cumbia, el son caribeño y los norteños, estilos que pueden resultar alejados de una pose más o menos rockera, y que aquí van de la mano del mejor rock, del country y el folk, del blues y el rhythm & blues... libre de cualquier comparación en un universo onírico propio, repleto de matices que hacen de esta obra un artefacto inclasificable.

Todo esto se dice pronto en una reseña, pero es que estamos hablando de uno de los grupos que mejor han sabido materializar la mezcolanza de algunas de las músicas populares del siglo XX, música blanca, negra y latina, y con un resultado sobresaliente. Kiko supuso la superación del estigma de La Bamba y una reinvención del rock a partir de su propia tradición, imprescindible adentrarse en él.


Escrito riginalmente para Exile SH Magze

Comentarios

  1. Pues mira Chals, qué quieres que te diga, no sé si es una suerte o una desgracia descubrir de pronto a una banda que lleva 20 o 40 años en la brecha, porque por un lado sabes que te los has estado perdiendo, pero por otro y de pronto, catapón!! decenas de discos listos para ser oidos, me pasó hace poco con los Bevis Frond que recomendó (y que recomiendo) creo que Javier, brutales si bien ahora me encuentro agradablemente desbordado. Espero que me pase igual con los Lobos, me voy a Spotify a oir este Kiko. Buen post....

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  2. Su disco mas completo y mejor. Lastima que la edición deluxe tenga un dires¡cto muy bueno y no añadieran mas temas ene studio que los hay

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  3. Dos fabulosas reseñas he leído sobre Los Lobos en las últimas 24 horas, la de don bernardo y esta, grupazo absolutamente inconmensurable que bien merece crónicas tan excelentes. Posiblemente su mejor disco.
    Abrazo.

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  4. Y aquí siempre paso la vida, con la pistola y el corazón
    Que tiempos, esta era la canción que cerraba la sesión en la discoteca de mi ciudad. Luces que se encendían y contraste total con todo lo que se había escuchado durante la noche

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