Gabinete Caligari - Camino Soria (1987)

"Soria dejó de ser sólo una punto geográfico y se transformó en un rincón dentro de los corazones rotos, un buen destino donde poder ir cuando ya todo está perdido, donde el Cierzo es levemente fresco y sopla suave, te habla y te mece, a la ribera del Duero"

Mis compañeros del Exile recuperaron hace poco la figura de Antonio Vega, Johnny, y de Nacha Pop, Joserra, reivindicaciones necesarias aprovechando la salida del controvertido documental 'Tu voz entre otras mil'. hay que ver la de clásicos que nos ha dado el rock de este país. Con las palabras de mis amigos me he venido arriba recordando uno de los discos que más me han marcado en la vida y desde que empecé a descubrir la música, y es que al disco Camino Soria lo guardo en muy alta estima, tanto como a Gabinete Caligari, uno de los grupos más grandes del rock en este país.

Gabinete Caligari tienen en su discografía unos cuantos discos míticos y sin discusión, empezando por el disco de culto compartido con Parálisis Permanente, aunque a mi modo de ver, son Cuatro Rosas, Camino Soria, Privado y Cien Mil Vueltas, los discos que les hacen merecedores del título de clásicos de nuestro rock. Jaime Urrutia, Fernando Fresas y Edi Clavo, engendraron una obra capital, conectaron con el gran público sin dejar de lado la calidad lírica y musical. Sonidos acústicos, alt-country, rock'n'roll, british invasion, y new wave... reinventaron el pasodoble y la copla, y las mezclaron con todas esas coordenadas anglosajonas en otro camino alternativo que daba profundidad y entidad propia al rock de habla hispana en su vertiente más pop, además no sólo demostraron que tanto Machado, como Becquer eran tan dignos de referenciar en el rock como el siempre recurrente Kerouac, incluso santificaron la ciudad de Soria cual Alabamas, New Yorks o Liverpools.

Los 90 fueron bastante contraproducentes a nivel de popularidad, el Cha, cha, cha consiguió altos beneficios pero a su vez les condenó y no se les perdonó, ni se entendió, pese a ser Privado un disco a reivindicar como el que más. Muchos otros grupos también sufrieron el mismo ostracismo, me dió la sensación que en su día se dió la espalda al pasado inmediato para cimentar la nueva oleada indie, dejaron de ser cool y tal fue el cambio, que los muchos grupos que sobrevivieron lo han conseguido a duras penas, como prueba de ello y en mi caso, en su día me resultó sumamente difícil encontrar una copia original de Subid La Música, el canto del cisne de Gabinete Caligari.


Camino Soria es su obra más completa, sin fisuras. Un Lp que lo tiene todo para ser considerado un clásico, desde la producción con un nivel de profesionalidad que muchas veces faltó en las grabaciones de los ochenta, pasando por una plantilla de buenos técnicos y músicos colaboradores capitaneados por Esteban M. Hirschfeld y Jesús N. Gómez que dieron cuerpo y empaque al conjunto de canciones, pero sobre todo en este disco hay grandes canciones interpretadas de manera magistral en un momento de gracia.

El disco supuso una apertura en el sonido del grupo, una evolución lógica que les llevó desde el punk como punto de origen, hacia un pop de clara ascendencia british mostrada desde la portada con claro guiño al blanco de los Beatles. El carácter conceptual del disco es otro de los detalles que hacen esta obra especial entre todos sus contemporáneos, planteado como un viaje desde la soledad y en busca de la propia identidad, con la tristeza y la melancolía impregnando cada nota y cada verso, como el refrán 'el tiempo todo lo cura' hecho disco, contando esas verdades universales sobre el amor y el desamor con una lírica evocadora y única en el rock de este país, un viaje onírico con la analogía de un supuesto camino hacia Soria, la Soria's Green Preservation Society.

Cada canción describe con la precisión de un bisturí emociones a corazón abierto, sentimientos y situaciones muy concretas, los buenos recuerdos, la malvenida soledad, la tristeza, la rabia y la búsqueda de un lugar en el mundo. Pecados más dulces que un zapato de raso (Carta a Nieves) abre el tracklist con los versos del poeta emblema de la movida Eduardo Haro Ibars, adaptado por Gabinete. Acústica perfecta, el piano marcando los versos, la british invasion pasada por el filtro mesetario, esto es la Cool Castilla, como una Swinging Soria de la época, eso sí, cambiando la parka por la gorra y el chaleco chulapo. El swing y rock'n'roll se dan la mano en la trepidante Suite Nupcial, uno de los momentos festivos del álbum donde afloran los buenos recuerdos en la antesala de la ruptura. La Fuerza de la Costumbre recurre al arte crooner y expande como pocas la particular interpretación vocal de Urrutia, intensa y triste, oscura y real como la vida misma, la letra canta a lo difícil que es vencer la monotonía en una relación y mantener la llama hasta el fina, en contraposicón a los tiempos de Suite Nupcial donde todo parecía tan fácil y natural, una canción muy Ray Davies. Tócala Uli sale del concepto del LP en un sentido homenaje a Ulises Montero, un rocker que paseó su saxo por algunos de los mejores grupos de rock'n'roll de los ochenta, todo el mundo quería tener a Ulises en su grupo, fue como el Steve Douglas de la movida, no sólo tocaba el saxo como pocos, también como dice Jaime, era genio y figura, todo un personaje arriba y abajo de las tablas. La melodía de Como Un Pez es puro Beatles, lírica cultivada ya lejos del halo after-punk, de lo mejor de toda su generación, como cuenta la letra, su vocación no era ser un Kafkiano perdedor, aunque premonizaba sin ellos saberlo lo que les ocurriría unos años después, la suerte se les fue resbalando entre las manos como un pez.  


La Sangre de tu tristeza es un alt-country como una catedral, Cash camina aquí por la cuerda floja, un nuevo marco para el univero loser de los 80 y himno para los momentos de agria autocompasión y dulce tristeza de sentirse víctima del desamor, es una genialidad. Saravá es la balada de la mujer verdugo, la que acciona la guillotina que corta nuestro corazón en dos, la imagen de quien un día nos pisó y como dice Jaime, el pasaporte te selló. Sólo queda cerrar las heridas, olvidar aunque la memoria y el recuerdo a veces juegan en contra. Rugido de Tigre es una joya, el despecho que va dejando paso al deseo de ser libre otra vez, a poder levantar la mirada, esos teclados sixties y la sección de vientos, un bajo portentoso y casi en primer plano, trotón y rabioso, la nueva ola gabinetera. Y cierra Camino Soria, uno de los momentos más álgidos de su tiempo, el punto donde Gabinete Caligari logró la genialidad de los grandes con esta obra de arte que se filtraría para los restos en la cultura popular, himno de una generación, como un Sweet Home Alabama o un Georgia On My Mind, el adiós definitivo que les llevó a la cabaña antes que Bon Iver para allí encontrar lo que habían ido a buscar, su identidad.

A partir de aquí Soria dejó de ser sólo una punto geográfico y se transformó en un rincón dentro de los corazones rotos, un buen destino donde poder ir cuando ya todo está perdido, donde el Cierzo es levemente fresco y sopla suave, te habla y te mece, a la ribera del Duero o en el interior de cada uno. Hay que gritarlo y no guardarlo debajo de la alfombra: Camino Soria, puta obra maestra de todos los tiempos!!


Publicado en Exile SH Magazine

Comentarios

  1. Te los tengo guardados!!!Este vendra de regalo ya que la portada esta un poco usada!
    Camino Valencia iran!
    A+

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  2. Cierto, algo así como Soria existe. Gracias por la mención my mestrefriend. Me gusta la nueva fórmula de encabezado. Somos gabineteros, qué gran disco. Abraçada.

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  3. Sí, y los vi presentarlo en directo en un concierto memorable en Sevilla; en ese momento me sentía como si estuviera delante de la banda de rock nacional más grande, y posiblemente fuese así. Jaime es un excelente guitarrista y uno de los mejores letristas del páis. Haces justicia

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