Back To Vinyl: Tom Petty and The Heartbreakers - Hard Promises (1981)

  "... el difícil disco después del pelotazo, no tan luminoso como sugiere la portada, pero reafirmando a Tom Petty junto a sus rompecorazones como uno de los jóvenes valores a tener en cuenta a principios de los 80."

Se acerca la fecha señalada, dentro de poco Tom Petty volverá con sus Rompecorazones para alegrarnos los días de sol, así que hoy tocaba desenfundar este vinilo que guardo como oro en paño y de paso retomo este Back To Vinyl que me traigo entre manos en un recorrido por sus surcos que ha surtido hoy su efecto y ha disipado por fin las nubes que campaban a sus anchas por el cielo.

Fueron los Travelling Wilburys con Handle With Care quienes me dieron a conocer a Petty, ¡¡¡cantando los coros y el puente a dúo con Dylan!!!? ¿quien era aquel tipo que se movía tan ligeramente entre tanto fenómeno? Al poco tiempo los astros se alinearon y entre los discos que mi primo pretendía dejarme en herencia asomó su nombre, la intención era recoger una primera edición de Nevermind The Bollocks (cosa que por supuesto hice), pero tal fue mi insistencia cuando sentí el flechazo con aquella portada que me llevé aquel segundo premio.

Esta bonita portada me encandiló desde el primer día que la ví, es una obra impresionista digna de Soroya. Un tipo paseándose por un templo musical en Florida, con banda sonora celestial quien sabe si el último éxito de los Mac, en el fondo un cliente indeciso con la mirada perdida en estantes repletos de esos discos circulares agujereados y envueltos en cartón estampado donde, en aquel entonces, se almacenaba de manera habitual la música. La suya, la mirada del melómano en busca de un raro bootleg de los Byrds, o quizás esperando una señal en alguna de las etiquetas ordenadas por décadas, o por nombres relevantes, esta imagen en movimiento descubre el punto de fuga hacia una portada que no aparece en el marco del lienzo.


Hard Promises fue el difícil disco después del pelotazo de Damn The Torpedos, no tan luminoso como sugiere la portada, pero reafirmando a Tom Petty junto a sus rompecorazones como uno de los jóvenes valores a tener en cuenta. Para mí con muchos más matices que su predecesor, Hard Promises cuestiona su propio mundo allá donde Damn The Torpedos no lo hacía, fue la entrada a otro estado de percepción y a unos años ochenta que dieron a luz algún que otro disco difícil en su propia discografía. Tom Petty maduraba con esos golpes que da la vida, su madre murió durante las sesiones de grabación, y Jimmy Iovine entendía que el brillo de su anterior disco no podía repetirse, el barniz cambiaba de tono a uno un poco más oscuro, con el riesgo claro está, de perder el empuje del éxito conseguido.

Fue el último disco con la formación clásica de los Heartbreakers, puesto que Ron Blair salió del grupo y fue reemplazado por Howie Epstein, aunque Ron Blair volvería a los Heartbreakers para la grabación de The Last DJ. Luego están las historias sobre el precio del disco y de como Petty se enfrentó a su discográfica, o de su odisea personal para conocer a Lennon, el cual se hallaba en los estudios en aquellos días, las podéis encontrar fácilmente, sólo añadir al respecto que dicho encuentro nunca se produjo por desgracia para Petty, y para el mundo entero por supuesto.


The Waiting es considerada la gran canción del disco, arquetípica de ascendente Byrds, guitarra de 12 cuerdas mediante, aunque personalmente siempre ví este disco como un todo indivisible, puede que porque lo descubrí muchos años después del éxito de su single, pero cada canción  encaja con la siguiente, con su deje vocal dylanita acentuado en todo el disco, ese sencillo y efectivo riff inicial de A Woman in Love (It's not me), el southern camuflado de The Criminal Kind, el magnífico dueto con Stevie Nicks en Insider, magnífica y luminosa, y es que incluso en la oscuridad el sol luce más que en los discos despejados de muchos otros, gran canción, entiendo que al final no se la cediera para el debut de la Nicks, Something Big, mi preferida del disco, que escuchada en la distancia podría ser perfectamente su primera incursión en el universo Wildflowers de quince años después, su sonido arquetípico en Nightwatchman, y las rockeras King's Road y A Thing About You. La replica de Louisina Rain en la balada You Can Still Change Your Mind. Y que decir del dulce pop soleado de Letting You Go, coros como esos ya nadie se atreve a hacerlos, y que bien le quedan y que delicia de órgano, otra de mis preferidas.

Hard Promises me continúa sonando genial, remite directamente a una época muy determinada con respecto a su sonido, aunque no empaña en absoluto ni una sola de sus canciones, aun así os aconsejo si no tenéis el vinilo, cierta versión remasterizada que anda por ahí colgada en formato de audio sin pérdidas, ahora el plástico sólo sale de su carpeta los domingos y fiestas de guardar, o en caso de emergencia por fuertes lluvias y chubascos. Grandioso disco.

Comentarios

  1. Es mi disco favorito de este gran mago. Esperemos que el nuevo se acerque a éste como mínimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ver que tal, casi nunca defrauda, y si dice que será lo más rock'n'roll que ha grabado en mucho tiempo habrá que creerle, saludos

      Eliminar
  2. La mejor portada de su discografia. El segundo disco que compre de él y mi tercero favorito tras echo y el primero

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo añadiría a tus favoritos el Wildflower, esto hombre tiene unos cuantos discos buenos, no? Saludos Bernardo

      Eliminar
  3. Mientras espero impaciente su nuevo trabajo me voy a refrescar con este Hard promises que hace siglos que no escucho. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un gran disco para amenizar la espera Antonio, saludos

      Eliminar

Publicar un comentario