"... el difĆcil disco despuĆ©s del pelotazo, no tan luminoso como sugiere la portada, pero reafirmando a Tom Petty junto a sus rompecorazones como uno de los jóvenes valores a tener en cuenta a principios de los 80."
Se acerca la fecha seƱalada, dentro de poco Tom Petty volverĆ” con sus Rompecorazones para alegrarnos los dĆas de sol, asĆ que hoy tocaba desenfundar este vinilo que guardo como oro en paƱo y de paso retomo este Back To Vinyl que me traigo entre manos en un recorrido por sus surcos que ha surtido hoy su efecto y ha disipado por fin las nubes que campaban a sus anchas por el cielo.
Fueron los Travelling Wilburys con Handle With Care quienes me dieron a conocer a Petty, ¡¡¡cantando los coros y el puente a dĆŗo con Dylan!!!? ¿quien era aquel tipo que se movĆa tan ligeramente entre tanto fenómeno? Al poco tiempo los astros se alinearon y entre los discos que mi primo pretendĆa dejarme en herencia asomó su nombre, la intención era recoger una primera edición de Nevermind The Bollocks (cosa que por supuesto hice), pero tal fue mi insistencia cuando sentĆ el flechazo con aquella portada que me llevĆ© aquel segundo premio.
Esta bonita portada me encandiló desde el primer dĆa que la vĆ, es una obra impresionista digna de Soroya. Un tipo paseĆ”ndose por un templo musical en Florida, con banda sonora celestial quien sabe si el Ćŗltimo Ć©xito de los Mac, en el fondo un cliente indeciso con la mirada perdida en estantes repletos de esos discos circulares agujereados y envueltos en cartón estampado donde, en aquel entonces, se almacenaba de manera habitual la mĆŗsica. La suya, la mirada del melómano en busca de un raro bootleg de los Byrds, o quizĆ”s esperando una seƱal en alguna de las etiquetas ordenadas por dĆ©cadas, o por nombres relevantes, esta imagen en movimiento descubre el punto de fuga hacia una portada que no aparece en el marco del lienzo.

Hard Promises fue el difĆcil disco despuĆ©s del pelotazo de Damn The Torpedos, no tan luminoso como sugiere la portada, pero reafirmando a Tom Petty junto a sus rompecorazones como uno de los jóvenes valores a tener en cuenta. Para mĆ con muchos mĆ”s matices que su predecesor, Hard Promises cuestiona su propio mundo allĆ” donde Damn The Torpedos no lo hacĆa, fue la entrada a otro estado de percepción y a unos aƱos ochenta que dieron a luz algĆŗn que otro disco difĆcil en su propia discografĆa. Tom Petty maduraba con esos golpes que da la vida, su madre murió durante las sesiones de grabación, y Jimmy Iovine entendĆa que el brillo de su anterior disco no podĆa repetirse, el barniz cambiaba de tono a uno un poco mĆ”s oscuro, con el riesgo claro estĆ”, de perder el empuje del Ć©xito conseguido.
Fue el Ćŗltimo disco con la formación clĆ”sica de los Heartbreakers, puesto que Ron Blair salió del grupo y fue reemplazado por Howie Epstein, aunque Ron Blair volverĆa a los Heartbreakers para la grabación de The Last DJ. Luego estĆ”n las historias sobre el precio del disco y de como Petty se enfrentó a su discogrĆ”fica, o de su odisea personal para conocer a Lennon, el cual se hallaba en los estudios en aquellos dĆas, las podĆ©is encontrar fĆ”cilmente, sólo aƱadir al respecto que dicho encuentro nunca se produjo por desgracia para Petty, y para el mundo entero por supuesto.
The Waiting es considerada la gran canción del disco, arquetĆpica de ascendente Byrds, guitarra de 12 cuerdas mediante, aunque personalmente siempre vĆ este disco como un todo indivisible, puede que porque lo descubrĆ muchos aƱos despuĆ©s del Ć©xito de su single, pero cada canción encaja con la siguiente, con su deje vocal dylanita acentuado en todo el disco, ese sencillo y efectivo riff inicial de A Woman in Love (It's not me), el southern camuflado de The Criminal Kind, el magnĆfico dueto con Stevie Nicks en Insider, magnĆfica y luminosa, y es que incluso en la oscuridad el sol luce mĆ”s que en los discos despejados de muchos otros, gran canción, entiendo que al final no se la cediera para el debut de la Nicks, Something Big, mi preferida del disco, que escuchada en la distancia podrĆa ser perfectamente su primera incursión en el universo Wildflowers de quince aƱos despuĆ©s, su sonido arquetĆpico en Nightwatchman, y las rockeras King's Road y A Thing About You. La replica de Louisina Rain en la balada You Can Still Change Your Mind. Y que decir del dulce pop soleado de Letting You Go, coros como esos ya nadie se atreve a hacerlos, y que bien le quedan y que delicia de órgano, otra de mis preferidas.
Hard Promises me continúa sonando genial, remite directamente a una época muy determinada con respecto a su sonido, aunque no empaña en absoluto ni una sola de sus canciones, aun asà os aconsejo si no tenéis el vinilo, cierta versión remasterizada que anda por ahà colgada en formato de audio sin pérdidas, ahora el plÔstico sólo sale de su carpeta los domingos y fiestas de guardar, o en caso de emergencia por fuertes lluvias y chubascos. Grandioso disco.
Es mi disco favorito de este gran mago. Esperemos que el nuevo se acerque a Ć©ste como mĆnimo.
ResponderEliminarA ver que tal, casi nunca defrauda, y si dice que serƔ lo mƔs rock'n'roll que ha grabado en mucho tiempo habrƔ que creerle, saludos
EliminarLa mejor portada de su discografia. El segundo disco que compre de Ʃl y mi tercero favorito tras echo y el primero
ResponderEliminarYo aƱadirĆa a tus favoritos el Wildflower, esto hombre tiene unos cuantos discos buenos, no? Saludos Bernardo
EliminarMientras espero impaciente su nuevo trabajo me voy a refrescar con este Hard promises que hace siglos que no escucho. Saludos
ResponderEliminarUn gran disco para amenizar la espera Antonio, saludos
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