Una temporada tan buena como esta no podĆa terminar en fade out y en tranquilidad al fuego del hogar, al contrario, la cantidad de nuevos discos de muy buen nivel se sucede sin parar y uno ya no sabe si vale la pena que le implanten un hilo musical directamente al cerebelo para no perderse nada.
El caso es que no pretendo forzar la maquinaria y elucubrar sobre la injusticia que supondĆa el olvido sistemĆ”tico que de C.W. Stonekin se ha tenido en casi la totalidad de las listas anuales en este 2014, se comprende por lo desconocido y por lo especial del asunto, y ademĆ”s este disco sólo lleva un par de meses rodando. Pero es que no podĆa dejar escapar la oportunidad de desatar mi entusiasmo a 6 aƱos de su anterior y fantĆ”stico Jungle Blues, pues me resulta una suerte volver a tener noticias de este aussie fuera de onda y al que nada le gusta el bussiness, a poco que leĆ”is alguna bio encontrarĆ©is a un tipo singular y aventurero, dejo como un Ćŗnico dato que Stonekin se crió con los aborĆgenes desplazados de la región de Papunya en Australia, de algĆŗn sitio tendrĆa que venirle su twang exótico y Ćŗnico. Pero lo mĆ”s importante es que vuelve cada tantos aƱos con el puƱado de canciones que le apetece sacar sin mĆ”s.
Mi amigo Don Guzz soltó a la primera escucha de su canción Zombie un "Suena brutal. A paseo por bazar vudĆŗ con Armstrong de fondo", y podrĆa dejar la reseƱa aquĆ y quedarme mĆ”s ancho que largo porque seguro que sabĆ©is de que va el tema. Pero mĆ”s allĆ” del posturĆ©o o el simple revival de mĆŗsicas antiguas, pensarĆ”n muchos, se saca de la manga canciones que aunque parecen haberse rescatado del arcón de la abuela suenan estimulantes y atractivas.
Y mirad que el sr.Waits cada vez que respira se disparan mil flashes, y que cosas, que para mĆ este disco (y el anterior) de Stonekin evidencian que en su "a piƱo fijo" el sr.Stonekin le gana en lo suyo, aquĆ se condensa la mĆŗsica de principios del s.XX, aƱos 20 y 30, los primeros pasos del jazz, New Orleans, la Dixieland, el ragtime, el calypso y el doo woop, tambiĆ©n la cultura del Voodoo y el Tiki Bar todo en uno, incluso la mĆŗsica de cuando el son cubano y el r&b se diluĆan en el mismo whiskey.
Desde su inicial How long, con su intro de guitarra elĆ©ctrica cubana hacia el blues, las cosas parecen no haber cambiado demasiado desde el anterior disco, cosa que ya es mucho, pero al paso a The Zombie se confirma su mayor sobriedad en las canciones, con un coro medio-infantil de por medias, freak total y el Tom Waits histriónico del Swordfish de por medias. Este hombre tiene que vivir en otro mundo para sacarse canciones como Get on the floor, un pre-rock'n'roll si preferĆs, instrumentación mĆ”s que simple, percusión minimalista, bajo y guitarra y ese vozarrón, The thing I done, de mis preferidas con una fantĆ”stica melodĆa y el twang de sus orĆgenes corriendo en cada verso. No podĆa faltar su fascinación por la jungla en dos temas, The Jungle Swing y I'm the jungle man. Mama got the blues y Going' Back South son otros de los momentos del disco a tener en cuenta.
Un muy buen disco, un disco especial, único, y es que cada vez que C.W. Stonekin saca disco es especial, fuera de onda, exótico. No os perdÔis este Gon' Boogaloo. Muy bueno.


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